martes, 7 de junio de 2022

Semana de la Educación Religiosa Escolar








 Lunes 6 de junio 2022 "La Sinodalidad en la escuela católica: camino de comunión, participación y misión. Pbro. William Costa

             
Reflexiones de los participantes del encuentro del lunes 6 de junio




Miércoles 8 de junio 2022 "La Sinodalidad en la Escuela Católica: Buenas Prácticas"
Con Leonardo Enao



Viernes  10 de junio 2022 "Ere en Venezuela, compartir de buenas prácticas"


                      


                      Canto y video final "Levantate"


                   

miércoles, 1 de junio de 2022

Concluye el Congreso de la CIEC: ¡La escuela católica en América tiene futuro!

 


Ciudad de México, 29 de mayo de 2022

“¡La escuela católica de América tiene futuro!”. Con esta convicción concluyó el 27.º Congreso Interamericano de Educación Católica celebrado en la Ciudad de México el 27 y 28 de mayo, con la participación de 1.200 líderes educativos del continente y organizado por la Confederación Interamericana de Educación Católica (CIEC).

En las conclusiones del Congreso, al evidenciar la prolongada crisis derivada de la pandemia del Covid-19, y de las “múltiples pandemias que padecen nuestros pueblos en lo social, lo político, lo económico, y lo cultural, incluyendo el acceso a una educación de calidad”, fueron evocadas las palabras que el Papa Francisco dirigió en 2020 a los líderes mundiales reunidos en la Asamblea de las Naciones Unidas: “De una crisis no se sale igual: o salimos mejores o salimos peores. Por ello, en esta coyuntura crítica, nuestro deber es repensar el futuro de nuestra casa común y proyecto común”.

Construir los ‘futuribles’

La escuela católica de América ha tomado en serio este llamado del Obispo de Roma, pues “se ha puesto de pie para ‘caminar juntos’, educadores y educadoras, sinodalmente, en alianza y en comunión con otras organizaciones del continente, eclesiales y no eclesiales, para construir los ‘futuribles’ que nos requiere estos nuevos tiempos”.

Más concretamente, ante la crisis global, “este espacio de encuentro fraterno y de reflexión profunda sobre ‘los futuros de la educación’, en perspectiva de cambio e innovación, representa un nuevo paso para repensar la identidad y la misión, para ‘aprender a transformarse’ en sinergia con el Pacto Educativo Global”.

Sostenibilidad, fraternidad y bien común

Ante la necesidad de priorizar una educación eco-sostenible para abordar el desafío de la fraternidad y del cuidado de la casa común, “este Congreso ha ofrecido nuevos y relevantes insumos”, pues “los futuros de la educación pasan por la resignificación del papel del conocimiento, del aprendizaje y de la educación, en su contribución con la sostenibilidad, la fraternidad y con el bien común”.

La tarea que tiene por delante la escuela católica no es fácil. “Implica una apuesta por un liderazgo con creatividad, por nuevas formas de gobernanza educativa, por la gestión de la innovación y de la calidad, por la priorización de los más vulnerables y excluidos de los ecosistemas educativos, lo cual incluye la superación de la brecha digital”.

“Asimismo, ante el ascenso de las tecnologías en la escuela, es imperativo formar en competencias digitales, emocionales, comunicativas, y en pensamiento crítico, trabajo colaborativo, interdisciplinariedad y resolución de problemas, todo ello de cara a las nuevas ciudadanías del siglo XXI”.

Ser cada vez más significativos

Con todo, las lecciones que deja el 27.º Congreso Interamericano de Educación Católica, apuntan al fortalecimiento del ADN de la escuela católica: “evangelizar educando y educar evangelizando, en perspectiva de humanismo solidario y haciendo uso de las mejores herramientas, conocimientos y tecnologías con las que contamos, para ser cada vez más significativos y rehacer el pacto educativo ante la actual emergencia educativa”.

Con la esperanza de seguir aprendiendo a transformarse, para abrazar estos nuevos escenarios, se clausuró el Congreso a las 6:58 p.m. (hora local) y con el anuncio de la realización de la 28.ª edición en Santo Domingo (República Dominicana), en enero de 2024.

Cortesía de https://prensacelam.org/

Apuesta definitiva de Francisco por el Pacto Educativo Global: " Debe progresar y avanzar, no permanecer cerrado"

 El Papa advierte de la "marcha atrás" en la Iglesia, "que nos convierte en una secta"



"Debemos aprender, y ayudar a otros a aprender a vivir las crisis, porque las crisis son una oportunidad para crecer"

Invita a "educar en el servicio", para "rechazar la tentación del descarte, de la marginación"

"Silenciar las verdades sobre Dios por respeto a los que no creen, sería, en el ámbito de la educación, como quemar libros por respeto a los que no piensan, borrar obras de arte por respeto a los que no ven, o música por respeto a los que no oyen"

Bergoglio invitó a los educadores a "custodiar el pasado -el padre sobre sus hombros- y a acompañar los jóvenes pasos del futuro"

"Nos convierte en una secta, que te cierra, que te quita horizontes: se llaman a sí mismos custodios de tradiciones, pero de tradiciones muertas"

"Debe progresar y avanzar, no permanecer cerrado". El Papa Francisco lanzó una llamada de atención a los responsables del desarrollo del Pacto Global por la Educación, a quienes pidió que no dejen caer esta apuesta, fundamental para acabar con la cultura del descarte en las escuelas, en saco roto.

Durante la recepción con los participantes en la Conferencia Internacional "Líneas de Desarrollo del Pacto Mundial por la Educación", en la que aprovechó para despedir al cardenal Versaldi, pues su dicasterio se fusiona a partir de la entrada en vigor de Praedicate Evangelium, Francisco insistió en la necesidad de abordar, a través de la educación, "la dignidad de la persona y los derechos humanos, la fraternidad y la cooperación, la tecnología y la ecología integral, la paz y la ciudadanía, las culturas y las religiones".

"Debemos aprender, y ayudar a otros a aprender a vivir las crisis, porque las crisis son una oportunidad para crecer", subrayó Bergoglio. "Hay que gestionar las crisis y evitar que se conviertan en conflictos. Las crisis te empujan hacia arriba, te hacen crecer; el conflicto te cierra, es una alternativa, una alternativa sin solución", clamó el Papa, convencido de que toda crisis "puede convertirse en un kairòs".

Custodiar el pasado y acompañar el futuro

Glosando la figura de Eneas, que "no se salva solo", Bergoglio invitó a los educadores a "custodiar el pasado -el padre sobre sus hombros- y a acompañar los jóvenes pasos del futuro". El ejemplo de la marcha de Troya permitió al Papa, además, recordar algunos principios fundamentales del pacto educativo global.

En primer lugar, la centralidad de la persona. "En cualquier proceso educativo debemos poner siempre a las personas en el centro y apuntar a lo esencial, todo lo demás es secundario. Pero nunca dejes atrás las raíces y la esperanza del futuro", pidió Francisco.

En segundo lugar, estar dispuestos a "invertir las mejores energías con creatividad y responsabilidad", para "asegurar el paso y la relación entre generaciones". y evitar el "indietrismo", la marcha atrás, también en la Iglesia, que "nos convierte en una secta, que te cierra, que te quita horizontes: se llaman a sí mismos custodios de tradiciones, pero de tradiciones muertas". Frente a ello, "la verdadera tradición católica, cristiana y humana", que "a lo largo de la historia crece, avanza".

Por ejemplo, si un matrimonio ya no funciona, lo cambias; si una amistad ya no es buena, la cortas; si un anciano ya no es autónomo, lo descartas... En cambio, la fragilidad es sinónimo de preciosidad: los ancianos y los jóvenes son como jarrones delicados que hay que custodiar con cuidado. Ambos son frágiles

En tercer lugar, "educar en el servicio", para "rechazar la tentación del descarte, de la marginación. La cultura del descarte nos quiere hacer creer que cuando algo ya no funciona bien hay que tirarlo y cambiarlo". "Así se hace con los bienes de consumo, y por desgracia esto se ha convertido en una mentalidad y acaba haciendo lo mismo con las personas", criticó. "Por ejemplo, si un matrimonio ya no funciona, lo cambias; si una amistad ya no es buena, la cortas; si un anciano ya no es autónomo, lo descartas... En cambio, la fragilidad es sinónimo de preciosidad: los ancianos y los jóvenes son como jarrones delicados que hay que custodiar con cuidado. Ambos son frágiles".

"En estos tiempos nuestros, en los que el tecnicismo y el consumismo tienden a convertirnos en usuarios y consumidores, la crisis puede convertirse en un momento propicio para evangelizar de nuevo el sentido del hombre, de la vida, del mundo; para recuperar la centralidad de la persona como criatura que en Cristo es imagen y semejanza del Creador", concluyó el Papa, quien animó a no callar. "Silenciar las verdades sobre Dios por respeto a los que no creen, sería, en el ámbito de la educación, como quemar libros por respeto a los que no piensan, borrar obras de arte por respeto a los que no ven, o música por respeto a los que no oyen".

Cortesía de https://www.religiondigital.org/

sábado, 28 de mayo de 2022

Comunicado de la Red de Acción Social de la Iglesia (RASI)





Dirigido a: todos los amantes de la paz.


1.- El Papa Francisco ha convocado desde el año pasado a toda la iglesia a un Sínodo, que no es un evento, es un proceso que aspira a que se vuelva una manera de ser iglesia, una manera de relacionarnos, pues sínodo significa “caminar juntos”, y ello supone estar pendientes los unos de los otros, acompañarnos, tener una meta común. Y para caminar juntos tenemos que encontrarnos.


2.- “Caminar juntos”. No es una carrera para que ganen los más fuertes “Caminar juntos” es un caminar, para construir fraternidad”, y supone estar pendiente de todos los que van caminando, en especial los más vulnerables.


3.- Los venezolanos necesitamos encontrarnos para enfrentar esta situación que afecta a la mayoría, necesitamos encontrarnos para apoyarnos unos a otros para recuperar el tejido social, roto por la desconfianza, por la violencia de todo tipo. Necesitamos encontrarnos para generar relaciones de solidaridad con los más vulnerables, para mitigar las consecuencias de esta emergencia humanitaria compleja que afecta a la mayoría de los venezolanos, que ha generado el mayor éxodo de América Latina y uno de los más grandes del mundo y que ha dejado víctimas en el trayecto.


4.- Las 18 organizaciones pertenecientes a la Red de Acción Social de la Iglesia hacemos un llamado a los venezolanos y venezolanas que quieran la paz, que quieran un país fraterno, donde prevalezca el respeto mutuo, donde la educación de calidad, de los niños, niñas y adolescentes esté garantizada para que puedan tener presente y futuro.


5.- También queremos hermanarnos con la naturaleza, tan maltratada por unos modelos de desarrollo que no son sostenibles, un medio ambiente que se está destruyendo, a veces por falta de políticas públicas y a veces por malas políticas públicas, que permiten como legales, acciones que generan ecocidios.


6.- Los ciudadanos comunes y corrientes tenemos que caminar juntos para reconstruir el país, pero también los líderes políticos, los cuales deben poner los intereses de los que están sufriendo por encima de los intereses personalistas. Es necesario que vean el “bien común” como una meta. No decimos que sea fácil ni rápido lograr acuerdos, pero la confrontación permanente, las descalificaciones, las exclusiones, no ayudan, prolongan y agravan el sufrimiento de muchos.


7.- Los procedimientos para conseguir la paz tienen que ser pacíficos, hay que ser coherentes. No se puede hablar de querer construir el Reino de Dios, que es de paz, justicia y fraternidad, y llevarnos por delante a los más vulnerables.


8.- Queremos subrayar la importancia de las ONG y en especial las que trabajan con la ayuda humanitaria y con la defensa de los derechos humanos. Su papel es vital. Hay que apoyarles y protegerlas, se arriesgan en su labor. Hay que recordar que, según nuestra Constitución (Art. 132) los venezolanos tenemos el deber de promover los derechos humanos. Y para los cristianos, amar al prójimo como a nosotros mismos, es un mandamiento. Defender la vida es parte de lo que debemos hacer en este “Caminar juntos”. Por eso rechazamos públicamente los ataques a ONG y a defensores de DDHH.


9.- También hacemos un llamado a los que toman las decisiones en este país, por los cargos de responsabilidad que tienen, para que sepan escuchar el clamor del pueblo, y sepan cumplir con sus responsabilidades, y el mandato de la Constitución, como reza su preámbulo, de “establecer una sociedad democrática, participativa y protagónica, multiétnica y pluricultural en un estado de justicia, federal y descentralizado, que consolide los valores de la libertad, la independencia, la paz, la solidaridad, el bien común… para esta y las futuras generaciones; asegure el derecho a la vida, al trabajo, a la cultura, a la educación , a la justicia social sin discriminación alguna”.


10.- A todos los venezolanos, dentro y fuera de las fronteras del país, la paz del Resucitado llegue a nuestros corazones y nos lleve a trascender nuestras diferencias en bien de las mayorías vulneradas y podamos acompañarles en el camino a construir la paz.

Caracas, 27 de mayo del 2022

miércoles, 25 de mayo de 2022

Semana Laudato Si 2022

 



¿Qué es la Semana Laudato Si?


"Escuchar y caminar juntos" Laudato si´2022







Concierto Martín Valverde: "Escuchar y caminar juntos: Semana Laudato Si'"



20/05/2022






No más colapso de la biodiversidad: reequilibrio de los sistemas sociales con la naturaleza



23/05/2022




Empoderando a la ECO-munidad, Abrazando a los Pobres

24/05/2022



La protección de la biodiversidad del planeta es un deber moral para las personas de buena voluntad

25/05/2022





         Invertir en coherencia con la fe - Vivir la Laudato Si"


26/05/2022





                             Festival Laudato Si


28/05/2022




            Clausura oficial de la Semana Laudato Si


29 /05/2022

martes, 17 de mayo de 2022

AVEC participa en le Sínodo de la Sinodalidad

En el marco del Sínodo de la Sinodalidad convocado por el papa Francisco, donde la AVEC participa como parte de la Iglesia, algunos de nuestros coordinadores envían un mensaje con respecto a lo que significa ser una Iglesia sinodal. 

ARTISTAS CATÓLICOS SE UNEN EN EL CANTO «AQUÍ ESTÁ MI FAMILIA SEÑOR» AL CIERRE DEL AÑO AMORIS LAETITIA

 


En el marco del aniversario de la Exhortación Apostólica Amoris Laetitia del Papa Francisco, artistas católicos de América se unen en sinodaldad para cantar el tema “Aquí está mi familia Señor”.

Este videoclip fue difundido durante el segundo encuentro de agentes de pastoral familiar de América latina y el Caribe, que se realizó el 14 de mayo del presente año, organizado por el CELAM. Dicho video clip está disponible en el canal de Youtube de Paz y Bien Music, además de varias radios y televisoras católicas.

El tema musical fue compuesto por el matrimonio de cantautores católicos venezolanos Nenita Ferrer y Fernando Carreño (Paz y Bien Music) quienes residen en Colombia. Junto a ellos, diferentes artistas católicos como: Martin Valverde (Mex), Celinés Díaz (Rep Dom); La Familia Ascoy (Perú); Si7 Música (EEUU); Nataly Paredes (Perú); Carlos y Carito (Ven).




Cortesía de https://conferenciaepiscopalvenezolana.com/

jueves, 12 de mayo de 2022

Estrategia para combatir el acoso escolar.

 Manuel Chaves relata en el TEDxPuraVida (La Guácima, Costa Rica) su experiencia con el bullying cuando era joven, y como todo aquello ha permitido introducirle en el valioso mundo de la educación emocional. Manuel expone en esta charla su labor como orientador educativo y presenta algunos recursos para combatir el acoso escolar, desde la perspectiva de los adultos, aportando la técnica del ‘espejo’ como estrategia.


Actividad: tipos de acoso escolar.

 

Este es el vídeo que puedes enseñar a tus alumnos sobre la clasificación básica de los tipos de acoso escolar que pueden darse tanto dentro como fuera de los centros educativos:

Tipos de acoso escolar:

  • Acoso escolar directo (agresión)

  • Acoso escolar indirecto (intimidación)

  • Acoso verbal (insulto)

  • Acoso social (rechazo)

  • Acoso cibernético (mensajería instanténea y redes sociales)

Propuesta de actividad sobre el vídeo de los tipos de acoso escolar.

Organización:

  • El docente proyectará en la pizarra digital el vídeo sobre los tipos de acoso escolar un par de veces.
  • A continuación, se dividirá la clase en cinco grupos. A cada grupo se le asignará un tipo de acoso y un portavoz. 

Material:

  • Un portátil para cada grupo para que pueda visualizar el vídeo las veces que crean oportunas.
  • Un bolígrafo azul para todo el grupo (en la mesa deben desaparecer libros, estuches, etc.)
  • Una ficha en formato DIN-A5 para cada grupo que contendrá:
    • Título del tipo de acoso correspondiente a cada grupo.
    • Actividad 1. Explicar en tres líneas la escena del vídeo que se ha asignado a cada grupo.
    • Actividad 2. Resumir el tipo de acoso escolar con una palabra (puede ser sustantivo o adjetivo).
    • Actividad 3. Explicar entre los miembros del grupo una situación que hayan vivido directa o indirectamente relacionadas con las cinco escenas del vídeo.
    • Actividad 4. Proponer un lema o eslogan para luchar contra los tipos de acoso escolar.

Duración:

  • Una o dos sesiones lectivas.

Puesta en común de la actividad sobre los tipos de acoso escolar.

  • Una vez realizadas las actividades en cada grupo de aprendizaje cooperativo, cada portavoz leerá la ficha que ha elaborado conjuntamente con el grupo. En este sentido vale la pena que se haga una ronda de intervenciones en cada grupo, es decir, que los cinco portavoces en una misma ronda verbalicen la escena, en otra  sinteticen en una expresión el tipo de acoso, etc.

Se puede y se debe trabajar el acoso escolar. Se puede y se debe educar desde la prevención, a partir de vídeos y artículos, verbalizado lo que ven y los que sienten o han sentido algunos de sus compañeros o ellos mismos. De esa verbalización nacerá la autoconciencia y desde esa autoconciencia es donde como docente podrás luchar de una forma efectiva contra el acoso escolar. 


miércoles, 11 de mayo de 2022

10 claves para enseñarle a tu hijo que nadie puede tocar su cuerpo




El abuso infantil es una realidad que no se debe ocultar. Se estima que aproximadamente una cuarta parte de los adultos sufrió maltratos físicos en la infancia, de ellos 1 de cada 5 mujeres y 1 de cada 13 hombres fueron víctimas del abuso sexual. Este problema puede pasar desapercibido ya que, debido a la vergüenza o la manipulación los niños no lo revelan, pero puede dejar profundas huellas en el desarrollo psicológico de las víctimas, tanto a corto como a largo plazo.

Por eso, es importante que los padres se mantengan atentos a los signos que desvelan que su hijo puede estar sufriendo abuso sexual. También es fundamental que eduquen a los niños desde una edad temprana para detectar este tipo de situaciones y prevenirlas. Obviamente, no se trata de una tarea sencilla, pero existen algunas pautas que pueden ayudarte a preparar a tu hijo.

Pautas para preparar a tu hijo a detectar y detener el abuso infantil

  1. Conversa abiertamente con tu hijo/a sobre su cuerpo. Enséñale el nombre de cada una de sus partes y delimita cuáles son sus zonas íntimas, a las que solo él/ella puede tener acceso. Si te resulta difícil, siempre puedes recurrir a los vídeos online y libros infantiles en los que les enseñan a los niños las partes del cuerpo con un lenguaje muy sencillo.
  2. Enséñale que su cuerpo le pertenece y hazle saber que nadie puede tocarlo sin su autorización. Es importante que sepa que si se siente incómodo/a porque alguien invade su espacio tiene derecho a decir “no”. En este caso, también puedes apoyarte en historias infantiles que versen sobre el abuso sexual infantil.
  3. Háblale sobre su derecho a rechazar un acercamiento, una caricia o un beso con el que se sienta incómodo/a, aunque provenga de una persona cercana. Debe aprender desde temprano que tiene el derecho a rechazar las muestras de afecto que no le gusten.
  4. Nunca le obligues a besar, abrazar o sentarse junto a alguien si no quiere. De esta manera, también le enseñas que puede negarse a expresar su afecto hacia otra persona si no quiere hacerlo.
  5. Ayúdale a distinguir las formas de tocar “buenas” y “malas”. Es importante que aprenda que un abrazo o un beso de una persona conocida en público es una muestra de afecto “positiva”, pero en cambio, esas mismas muestras afectivas en privado u otro tipo de insinuaciones más íntimas pueden ser inapropiadas.
  6. Explícale la diferencia entre los distintos tipos de secretos: los secretos que se guardan entre amigos y los secretos incómodos que sería mejor no guardar. A edades tempranas, lo mejor es enseñarles que no deben tener secretos con sus padres.
  7. Aclárale que ningún adulto, sobre todo si es un desconocido, debe pedirle ayuda para hacer algo sin el permiso de los padres. Hazle saber que lo más común es que los adultos le pidan ayuda a otros adultos, por lo que si alguien le pide hacer algo que no quiere, puede negarse a hacerlo.
  8. Establece quienes son las personas en las que puede confiar. Es muy importante que el/la niño/a conozca a quienes puede recurrir si se encuentra ante una dificultad o tiene un problema.
  9. Infórmale sobre el abuso sexual. Cuando tu hijo/a sea más grande, puedes hablarle sobre este tema, sin asustarle ni recurrir a muchos detalles. No obstante, mantenerle ajeno/a a estas cuestiones puede hacer que sea más vulnerable y no sepa identificar las primeras señales de un acercamiento inadecuado.
  10. Escúchale siempre e incítale a hablar contigo. De esta manera, estarás fomentando la confianza, lo cual le ayudará a contarte secretos que considera “íntimos” y a pedirte ayuda si piensa que está en una situación de riesgo.


Cortesía de https://www.etapainfantil.com/

martes, 22 de marzo de 2022

Francisco: El mundo está sediento de paz como del agua

 


Compartimos en el marco del Día Mundial del Agua un mensaje del papa Francisco dirigido a los participantes en e IX Foro Mundial del Agua en Dakar, el papa reitera que el agua es un derecho humano primario, fundamental y universal, que hoy está amenazado no sólo por la contaminación o el abuso de los recursos naturales sino por los conflictos.


Alina Tufani Díaz – Ciudad del Vaticano

“El agua debe convertirse en un símbolo de acogida y bendición, un motivo de encuentro y colaboración que aumente la confianza mutua y la fraternidad”. Así lo expresa el Papa Francisco en un mensaje, a firma del cardenal Secretario de Estado, Pietro Parolin, dirigido a los participantes en el IX Foro Mundial del Agua, que desde hoy y hasta el próximo 26 de marzo, se realiza en Dakar, Senegal, sobre el tema “Seguridad del agua para la paz y el desarrollo”.

Tras considerar los numerosos retos actuales y futuros que representa el agua, su protección y distribución para la humanidad, el mensaje del Pontífice, leído ante la platea mundial por el cardenal Michael Czerny prefecto ad interim del Dicasterio para el servicio del desarrollo humano integral, pone su acento precisamente en la amenaza que se cierne sobre los recursos hídricos por factores como la contaminación, los conflictos, el cambio climático y el abuso de los recursos naturales. Pero, sobre todo, como un bien precioso para la paz.




El agua no es mercancía negociable


“Nuestro mundo está sediento de paz, de este bien indivisible que requiere el esfuerzo y la contribución constante de todos y que se basa, en particular, en la satisfacción de las necesidades esenciales y vitales de cada ser humano”, subraya el mensaje del Papa, al tiempo que advierte que el agua “no puede considerarse simplemente como un bien privado, que genera beneficios mercantiles y está sujeto a las leyes del mercado”.

En este contexto, se recuerda que el derecho al agua potable y al saneamiento están estrechamente vinculados al derecho a la vida y, por lo tanto, “arraigado en la dignidad inalienable de la persona humana”. El acceso al agua y al saneamiento es, de hecho, un "derecho humano primario, fundamental y universal, porque determina la supervivencia de las personas".

Agua potable: una deuda social


“El mundo tiene "una grave deuda social con los pobres que no tienen acceso al agua potable", pero también con todos aquellos para los que las fuentes tradicionales de agua potable han sido contaminadas hasta el punto de ser inseguras, destruidas por las armas y convertidas en inutilizables, o secadas como resultado de una mala gestión de los bosques”, denuncia el Pontífice.

Luego de reportar que más de 2.000 millones de personas carecen de acceso al agua potable y/o al saneamiento, el Santo Padre hace un llamamiento a todos los responsables políticos y económicos, a las distintas administraciones, a quienes están en condiciones de dirigir la investigación, la financiación, la educación y la explotación de los recursos naturales y del agua en particular, para que sirvan al bien común con dignidad, determinación, integridad y espíritu de cooperación.

Agua como vehículo de cohesión social


Francisco destaca que, si una comunidad aborda mancomunadamente el problema de la escasez de agua para mejorar su gestión, puede ayudar a crear una mayor cohesión social y solidaridad y construir relaciones. Incluso refiere que es un hecho que "el agua dulce, tanto superficial como subterránea” siendo en gran medida transfronteriza, a través de la cooperación puede ser un elemento importante para la paz y la prevención de conflictos armados. 

“En efecto, el agua es un don de Dios y un patrimonio común que debe ser utilizado universalmente por cada generación”, enfatiza el Papa al constatar que, en todas estas situaciones, el agua debe convertirse en un símbolo de acogida y bendición.

El sentido cósmico de la naturaleza

Antes de concluir su mensaje, Francisco recuerda que “en el origen de lo que llamamos naturaleza en su sentido cósmico, hay un plan de amor y de verdad y que el mundo no es fruto de ninguna necesidad, destino ciego o casualidad". Por lo tanto, gestionar el agua de forma sostenible y con instituciones solidarias eficaces no es sólo una contribución a la paz; es también una forma de reconocer este don de la creación que se nos ha confiado para que juntos podamos cuidarlo”, concluye el mensaje.

Seguridad y saneamiento


El Foro Mundial del Agua es el principal evento internacional sobre temas hídricos, organizado cada tres años desde 1997 por el Consejo Mundial del Agua, en colaboración con el país anfitrión. El Primer Foro Mundial del Agua se celebró en Marruecos, al que siguieron como sedes los Países Bajos, Japón, México, Turquía, Francia, Corea del Sur y Brasil. El Foro "Dakar 2022" se centrará en cuatro prioridades: Agua Seguridad y Saneamiento; Agua para el desarrollo rural; Cooperación; y Medios y herramientas donde se incluyen temas cruciales como el financiamiento, la gestión y la innovación en el campo de los recursos hídricos.




jueves, 24 de febrero de 2022

MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO PARA LA CUARESMA 2022

 


«No nos cansemos de hacer el bien, porque, si no desfallecemos, cosecharemos los frutos a su debido tiempo.
Por tanto, mientras tenemos la oportunidad, hagamos el bien a todos» (Ga 6,9-10a)

 

Queridos hermanos y hermanas:

La Cuaresma es un tiempo favorable para la renovación personal y comunitaria que nos conduce hacia la Pascua de Jesucristo muerto y resucitado. Para nuestro camino cuaresmal de 2022 nos hará bien reflexionar sobre la exhortación de san Pablo a los gálatas: «No nos cansemos de hacer el bien, porque, si no desfallecemos, cosecharemos los frutos a su debido tiempo. Por tanto, mientras tenemos la oportunidad (kairós), hagamos el bien a todos» (Ga 6,9-10a).

1. Siembra y cosecha

En este pasaje el Apóstol evoca la imagen de la siembra y la cosecha, que a Jesús tanto le gustaba (cf. Mt 13). San Pablo nos habla de un kairós, un tiempo propicio para sembrar el bien con vistas a la cosecha. ¿Qué es para nosotros este tiempo favorable? Ciertamente, la Cuaresma es un tiempo favorable, pero también lo es toda nuestra existencia terrena, de la cual la Cuaresma es de alguna manera una imagen [1]. Con demasiada frecuencia prevalecen en nuestra vida la avidez y la soberbia, el deseo de tener, de acumular y de consumir, como muestra la parábola evangélica del hombre necio, que consideraba que su vida era segura y feliz porque había acumulado una gran cosecha en sus graneros (cf. Lc 12,16-21). La Cuaresma nos invita a la conversión, a cambiar de mentalidad, para que la verdad y la belleza de nuestra vida no radiquen tanto en el poseer cuanto en el dar, no estén tanto en el acumular cuanto en sembrar el bien y compartir.

El primer agricultor es Dios mismo, que generosamente «sigue derramando en la humanidad semillas de bien» (Carta enc. Fratelli tutti, 54). Durante la Cuaresma estamos llamados a responder al don de Dios acogiendo su Palabra «viva y eficaz» (Hb 4,12). La escucha asidua de la Palabra de Dios nos hace madurar una docilidad que nos dispone a acoger su obra en nosotros (cf. St 1,21), que hace fecunda nuestra vida. Si esto ya es un motivo de alegría, aún más grande es la llamada a ser «colaboradores de Dios» (1 Co 3,9), utilizando bien el tiempo presente (cf. Ef 5,16) para sembrar también nosotros obrando el bien. Esta llamada a sembrar el bien no tenemos que verla como un peso, sino como una gracia con la que el Creador quiere que estemos activamente unidos a su magnanimidad fecunda.

¿Y la cosecha? ¿Acaso la siembra no se hace toda con vistas a la cosecha? Claro que sí. El vínculo estrecho entre la siembra y la cosecha lo corrobora el propio san Pablo cuando afirma: «A sembrador mezquino, cosecha mezquina; a sembrador generoso, cosecha generosa» (2 Co 9,6). Pero, ¿de qué cosecha se trata? Un primer fruto del bien que sembramos lo tenemos en nosotros mismos y en nuestras relaciones cotidianas, incluso en los más pequeños gestos de bondad. En Dios no se pierde ningún acto de amor, por más pequeño que sea, no se pierde ningún «cansancio generoso» (cf. Exhort. ap. Evangelii gaudium, 279). Al igual que el árbol se conoce por sus frutos (cf. Mt 7,16.20), una vida llena de obras buenas es luminosa (cf. Mt 5,14-16) y lleva el perfume de Cristo al mundo (cf. 2 Co 2,15). Servir a Dios, liberados del pecado, hace madurar frutos de santificación para la salvación de todos (cf. Rm 6,22).

En realidad, sólo vemos una pequeña parte del fruto de lo que sembramos, ya que según el proverbio evangélico «uno siembra y otro cosecha» (Jn 4,37). Precisamente sembrando para el bien de los demás participamos en la magnanimidad de Dios: «Una gran nobleza es ser capaz de desatar procesos cuyos frutos serán recogidos por otros, con la esperanza puesta en las fuerzas secretas del bien que se siembra» (Carta enc. Fratelli tutti, 196). Sembrar el bien para los demás nos libera de las estrechas lógicas del beneficio personal y da a nuestras acciones el amplio alcance de la gratuidad, introduciéndonos en el maravilloso horizonte de los benévolos designios de Dios.

La Palabra de Dios ensancha y eleva aún más nuestra mirada, nos anuncia que la siega más verdadera es la escatológica, la del último día, el día sin ocaso. El fruto completo de nuestra vida y nuestras acciones es el «fruto para la vida eterna» (Jn 4,36), que será nuestro «tesoro en el cielo» (Lc 18,22; cf. 12,33). El propio Jesús usa la imagen de la semilla que muere al caer en la tierra y que da fruto para expresar el misterio de su muerte y resurrección (cf. Jn 12,24); y san Pablo la retoma para hablar de la resurrección de nuestro cuerpo: «Se siembra lo corruptible y resucita incorruptible; se siembra lo deshonroso y resucita glorioso; se siembra lo débil y resucita lleno de fortaleza; en fin, se siembra un cuerpo material y resucita un cuerpo espiritual» (1 Co 15,42-44). Esta esperanza es la gran luz que Cristo resucitado trae al mundo: «Si lo que esperamos de Cristo se reduce sólo a esta vida, somos los más desdichados de todos los seres humanos. Lo cierto es que Cristo ha resucitado de entre los muertos como fruto primero de los que murieron» (1 Co 15,19-20), para que aquellos que están íntimamente unidos a Él en el amor, en una muerte como la suya (cf. Rm 6,5), estemos también unidos a su resurrección para la vida eterna (cf. Jn 5,29). «Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre» (Mt 13,43).

2. «No nos cansemos de hacer el bien»

La resurrección de Cristo anima las esperanzas terrenas con la «gran esperanza» de la vida eterna e introduce ya en el tiempo presente la semilla de la salvación (cf. Benedicto XVI, Carta enc. Spe salvi, 3; 7). Frente a la amarga desilusión por tantos sueños rotos, frente a la preocupación por los retos que nos conciernen, frente al desaliento por la pobreza de nuestros medios, tenemos la tentación de encerrarnos en el propio egoísmo individualista y refugiarnos en la indiferencia ante el sufrimiento de los demás. Efectivamente, incluso los mejores recursos son limitados, «los jóvenes se cansan y se fatigan, los muchachos tropiezan y caen» (Is 40,30). Sin embargo, Dios «da fuerzas a quien está cansado, acrecienta el vigor del que está exhausto. […] Los que esperan en el Señor renuevan sus fuerzas, vuelan como las águilas; corren y no se fatigan, caminan y no se cansan» (Is 40,29.31). La Cuaresma nos llama a poner nuestra fe y nuestra esperanza en el Señor (cf. 1 P 1,21), porque sólo con los ojos fijos en Cristo resucitado (cf. Hb 12,2) podemos acoger la exhortación del Apóstol: «No nos cansemos de hacer el bien» (Ga 6,9).

No nos cansemos de orar. Jesús nos ha enseñado que es necesario «orar siempre sin desanimarse» ( Lc 18,1). Necesitamos orar porque necesitamos a Dios. Pensar que nos bastamos a nosotros mismos es una ilusión peligrosa. Con la pandemia hemos palpado nuestra fragilidad personal y social. Que la Cuaresma nos permita ahora experimentar el consuelo de la fe en Dios, sin el cual no podemos tener estabilidad (cf. Is 7,9). Nadie se salva solo, porque estamos todos en la misma barca en medio de las tempestades de la historia [2]; pero, sobre todo, nadie se salva sin Dios, porque sólo el misterio pascual de Jesucristo nos concede vencer las oscuras aguas de la muerte. La fe no nos exime de las tribulaciones de la vida, pero nos permite atravesarlas unidos a Dios en Cristo, con la gran esperanza que no defrauda y cuya prenda es el amor que Dios ha derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo (cf. Rm 5,1-5).

No nos cansemos de extirpar el mal de nuestra vida. Que el ayuno corporal que la Iglesia nos pide en Cuaresma fortalezca nuestro espíritu para la lucha contra el pecado. No nos cansemos de pedir perdón en el sacramento de la Penitencia y la Reconciliación, sabiendo que Dios nunca se cansa de perdonar [3].  No nos cansemos de luchar contra la concupiscencia, esa fragilidad que nos impulsa hacia el egoísmo y a toda clase de mal, y que a lo largo de los siglos ha encontrado modos distintos para hundir al hombre en el pecado (cf. Carta enc. Fratelli tutti, 166). Uno de estos modos es el riesgo de dependencia de los medios de comunicación digitales, que empobrece las relaciones humanas. La Cuaresma es un tiempo propicio para contrarrestar estas insidias y cultivar, en cambio, una comunicación humana más integral (cf. ibíd., 43) hecha de «encuentros reales» ( ibíd., 50), cara a cara.

No nos cansemos de hacer el bien en la caridad activa hacia el prójimo. Durante esta Cuaresma practiquemos la limosna, dando con alegría (cf. 2 Co 9,7). Dios, «quien provee semilla al sembrador y pan para comer» (2 Co 9,10), nos proporciona a cada uno no sólo lo que necesitamos para subsistir, sino también para que podamos ser generosos en el hacer el bien a los demás. Si es verdad que toda nuestra vida es un tiempo para sembrar el bien, aprovechemos especialmente esta Cuaresma para cuidar a quienes tenemos cerca, para hacernos prójimos de aquellos hermanos y hermanas que están heridos en el camino de la vida (cf. Lc 10,25-37). La Cuaresma es un tiempo propicio para buscar —y no evitar— a quien está necesitado; para llamar —y no ignorar— a quien desea ser escuchado y recibir una buena palabra; para visitar —y no abandonar— a quien sufre la soledad. Pongamos en práctica el llamado a hacer el bien a todos, tomándonos tiempo para amar a los más pequeños e indefensos, a los abandonados y despreciados, a quienes son discriminados y marginados (cf. Carta enc. Fratelli tutti, 193).

3. «Si no desfallecemos, a su tiempo cosecharemos»

La Cuaresma nos recuerda cada año que «el bien, como también el amor, la justicia y la solidaridad, no se alcanzan de una vez para siempre; han de ser conquistados cada día» (ibíd., 11). Por tanto, pidamos a Dios la paciente constancia del agricultor (cf. St 5,7) para no desistir en hacer el bien, un paso tras otro. Quien caiga tienda la mano al Padre, que siempre nos vuelve a levantar. Quien se encuentre perdido, engañado por las seducciones del maligno, que no tarde en volver a Él, que «es rico en perdón» (Is 55,7). En este tiempo de conversión, apoyándonos en la gracia de Dios y en la comunión de la Iglesia, no nos cansemos de sembrar el bien. El ayuno prepara el terreno, la oración riega, la caridad fecunda. Tenemos la certeza en la fe de que «si no desfallecemos, a su tiempo cosecharemos» y de que, con el don de la perseverancia, alcanzaremos los bienes prometidos (cf. Hb 10,36) para nuestra salvación y la de los demás (cf. 1 Tm 4,16). Practicando el amor fraterno con todos nos unimos a Cristo, que dio su vida por nosotros (cf. 2 Co 5,14-15), y empezamos a saborear la alegría del Reino de los cielos, cuando Dios será «todo en todos» (1 Co 15,28).

Que la Virgen María, en cuyo seno brotó el Salvador y que «conservaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón» (Lc 2,19) nos obtenga el don de la paciencia y permanezca a nuestro lado con su presencia maternal, para que este tiempo de conversión dé frutos de salvación eterna.

Roma, San Juan de Letrán, 11 de noviembre de 2021, Memoria de san Martín de Tours, obispo.

 

FRANCISCO

Cortesía de: https://www.vatican.va/